La edición de este año del Programa de Voluntariat Ambiental Estim sa Badia, que impulsa la Asociación Salvem sa Badia de Portmany y que se celebró entre el 22 de junio y el 31 de julio, contó con la participación de 35 jóvenes voluntarios, tres más que el año pasado, que se han repartido en seis turnos de una semana de duración y que han trabajado de 15,30 a 19,30 horas. Es Voluntaris de sa Badia, que han estado coordinados por una educadora ambiental y científica marina, han encuestado a los tripulantes de un total de 282 embarcaciones, frente a las 172 realizadas en 2025 (un 64% más). De ellas, el 46,5% estaban fondeadas sobre posidonia, cifra que mejora ligeramente con respecto al 49% del año pasado.
A través de estas encuestas, realizadas a quienes viajaban a bordo de lanchas y yates fondeados en el entorno de la bahía, se ha podido evaluar el conocimiento sobre la posidonia y los ecosistemas marinos, el manejo de aguas grises y negras y otras cuestiones relacionadas con la navegación por parte de los viajeros náuticos.
El 24% de los ocupantes de las embarcaciones no quisieron responder a la encuesta y entre los que sí lo hicieron, el 45% desconocía estar fondeado en Reserva y/o zona ZEPA. Alrededor del 30% no sabía nada de la posidonia (el año pasado eran la mitad) y el 15% desconocía que no se pudiese fondear sobre ella, lo que hace aún más interesante la labor de los voluntarios. Como puntos de mejora, la mitad de los encuestados que manifestaron usar los servicios de vaciado de aguas grises en el puerto comentaron que habían tenido problemas para acceder a él o que no funcionaba.
En resumen, se ha producido un incremento significativo desde el año anterior sobre el conocimiento de los navegantes encuestados acerca de la prohibición de fondear sobre posidonia. Por tanto, se puede deducir que los esfuerzos de las administraciones están dando frutos. Hay que destacar también el incremento del control de parte de los equipos de voluntarios. Sin embargo, y a pesar del servicio de vigilancia activo que trabaja en la bahía, sigue habiendo casi la mitad de embarcaciones mal fondeadas y un problema estructural para facilitar el vaciado correcto de las aguas grises y negras.

