Más de medio centenar de personas acudieron el sábado a la jornada de conferencias sobre observación astronómica y el eclipse total que tendrá lugar este verano, organizada por la Asociación Salvem sa Badia de Portmany. El evento contó con la participación de la divulgadora científica Susana Malón, una autoridad sobre los efectos de la contaminación lumínica y las formas de prevenirla, que ofreció una ponencia titulada ‘Conservar el cielo estrellado’. También participaron Chus Palomeque y Pedro Pérez, de la Agrupación Astronómica de Ibiza (AEE), que se centraron en el eclipse del 12 de agosto. El evento tuvo lugar en el salón social del Club Nàutic Sant Antoni e incluyó talleres infantiles para que los padres pudiesen asistir a las charlas, de los que se beneficiaron un total de trece niños y niñas.
El mensaje principal que transmitió Susana Malón durante su charla es que la contaminación lumínica tiene la particularidad de ser totalmente reversible y de manera inmediata, a través de medios tecnológicamente sencillos. “Tenemos toda la tecnología para hacerlo. Sólo falta concienciación y la voluntad de las administraciones”, dijo. Antes, se centró en aspectos como los daños que la luz blanca por la noche genera en la flora y la fauna, y también los problemas que tiene para el ser humano, al provocar que el cuerpo deje de segregar melatonina. Igualmente, derribó el mito de que, a más luz, mayor seguridad.
Por otro lado, la agrupación Astronómica de Ibiza informó de los eclipses importantes que podrán observarse en España en los próximos años. También introdujo a los asistentes en las distintas tipologías de eclipses y hasta se realizó una simulación de cómo será el del 12 de agosto. Respecto a la seguridad, indicaron que para observar el eclipse hay que utilizar gafas certificadas con la norma ISO 12312-2, ya que, de lo contrario, se pueden sufrir lesiones oculares graves e irreversibles.
En cuanto a los talleres para niños y niñas realizados por Guardianes de la Mar, los participantes pudieron participar en una gincana, tejieron constelaciones con hilo y aprendieron sobre organismos bioluminiscentes y sobre el eclipse, entre otras actividades.
Los asistentes también expresaron mediante tarjetas sus deseos para la bahía dentro de diez años. En su inmensa mayoría manifestaron que la querían con menos turismo, contaminación y embarcaciones, y con más tranquilidad, ambiente familiar, árboles y respeto. Al término del evento, seis personas solicitaron integrarse como asociados en Salvem sa Badia de Portmany.
