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El PP de Sant Antoni acusa a Salvem sa Badia de “hipócrita” por no criticar un festival en s’Arenal, celebrado casi tres años antes de que la asociación existiera

By 16 julio 2026No Comments

Ibiza Global Festival 2026

Leyes de la física tan esenciales como el espacio-tiempo parece que le resultan del todo indiferentes al Partido Popular de Sant Antoni. Así lo ha demostrado dicha formación política al responder de forma surrealista a las críticas lanzadas desde Salvem sa Badia por autorizarse desde el Ayuntamiento la celebración del evento de música electrónica Ibiza Global Festival, celebrado entre el 3 y el 5 de julio en la playa de s’Arenal, y por estar ya tramitando la fiesta ‘Feels Like Eclipse Festival’, también de música electrónica, que tendrá lugar en el mismo emplazamiento, coincidiendo con el eclipse solar del 12 de agosto.

El PP ha acusado de “incoherencia” e “hipocresía” a la Asociación Salvem sa Badia por sus críticas, escudándose en que ya se autorizó un festival en el pasado cuando en el consistorio gobernaba la actual oposición, sin que entonces nadie criticara lo ocurrido. El festival al que se refiere el PP es Sueños de Libertad, cuya tercera edición, efectivamente, tuvo lugar en la playa de s’Arenal, los días 21 y 22 de abril de 2017; es decir, dos años y ocho meses antes de que se fundara el colectivo Salvem sa Badia, que se presentó en sociedad en diciembre de 2019. Difícilmente podría haber criticado dicho evento una entidad todavía inexistente.

Salvem sa Badia quiere dejar claro que es una asociación apartidista, centrada en la protección de los valores culturales y naturales de la bahía de Portmany, en cuya junta directiva hay personas de toda tendencia, incluidos ex cargos del propio Partido Popular, junto con otros de formaciones distintas y también ciudadanos y empresarios sin vínculos con la vida política. Conviene recordar también que entre los objetivos fundacionales del colectivo figura “conseguir la colaboración, el apoyo y la implicación de las instituciones, de las empresas y de la sociedad local en la búsqueda de posibles soluciones de mejora para nuestra bahía, con altura de miras, sin ideologías y por el bien común”.

Salvem sa Badia, de haber existido en 2017, se habría opuesto con la misma rotundidad a que tal festival se desarrollara en un espacio público y natural como es la playa de s’Arenal, que jamás debería de acoger fiestas multitudinarias, ya sean conciertos de música en vivo o festivales de música electrónica como los previstos este verano. Para tales concentraciones hay recintos deportivos y culturales mucho más adecuados, sin que se provoquen daños a la naturaleza.

Sin embargo, conviene explicar al PP de Sant Antoni que la sociedad evoluciona y que prácticamente han pasado diez años desde aquel evento. Es un lapso de tiempo en el que se han difundido numerosos estudios y descubrimientos que evalúan las consecuencias que tienen para los ecosistemas marinos y la biodiversidad el desarrollo de este tipo de actividades, que son contaminantes desde el punto de vista de los residuos, el sonido y la iluminación. De la misma forma que en su momento se toleró la construcción de hoteles pegados al mar y redes de saneamiento que circulan por las playas y ahora no se autorizarían bajo ningún concepto, también existe un cambio en el conocimiento que tenemos sobre los efectos de determinadas acciones en el medio natural y muy especialmente en las playas.

En cualquier caso, dejando al margen la huella de estos festivales en la naturaleza y centrándonos en el punto de vista cultural, no se puede comparar la huella de lo que está ocurriendo este verano en s’Arenal, con un festival celebrado en abril hace nueve años y pico, cuando en la isla la oferta de ocio todavía estaba cerrada, y con una programación destinada mayoritariamente al público local, con grandes artistas de talla nacional e internacional, que de otra manera resultaban inaccesibles para el público ibicenco: Leiva, Iván Ferreiro, DePedro, Sidonie o Amparanoia, entre muchos otros, además de los ibicencos Statuas d Sal, que regresaron a los escenarios tras su despedida de 2013.

El Ibiza Global Festival, muy al contrario, llegó en plena ola de calor, cuando los vecinos tienen que dormir con las ventanas abiertas para no sufrir las altas temperaturas por las noches, y se promocionó intensamente entre los turistas, en una época en que ya están todas las discotecas y beach clubs abiertos –algunos situados a poco más de cien metros del lugar del evento–. En dichos establecimientos, por cierto, actúan a diario los mismos dj’s que protagonizaron el cartel. El festival duró tres días y amargó la existencia a multitud de vecinos a lo largo y ancho de la bahía, tal y como ellos mismos manifestaron haciéndonos llegar sus quejas a través de mensajes, audios y vídeos. La próxima fiesta prevista, el ‘Feels Like Eclipse Festival’, si el Ayuntamiento finalmente la autoriza, transcurrirá por los mismos derroteros, con el agravante de que se cobrará entrada, privatizando doblemente el espacio público.

El PP de Sant Antoni también ha tratado de argumentar a favor del evento escudándose en que los organizadores contemplan realizar una donación a una entidad benéfica. Como si tal hecho fuera una patente de curso que justificara saltarse el derecho al descanso de los vecinos, el maltrato y la contaminación de los espacios naturales o cualquier otro atropello. Lamentablemente, es un argumento al que ya nos tiene acostumbrados este equipo de gobierno, que ha blanqueado y autorizado con la misma coartada de la solidaridad eventos privados como, por ejemplo, los celebrados en Cala Gracioneta estos últimos años.

Ante los hechos acontecidos y los que están por venir, Salvem sa Badia sólo puede insistir –y seguirá haciéndolo– en que las playas no pueden convertirse en discotecas al aire libre, máxime cuando residimos en una isla donde ya tenemos una oferta que incluye a las más grandes y conocidas del mundo.