Numerosos vecinos del lado sur de la bahía de Portmany remitieron ayer por la tarde numerosas fotografías y vídeos del estado en que ha quedado la orilla de la zona de Cala de Bou tras los últimos episodios de intensas lluvias ocurridos durante el fin de semana. Múltiples tramos están afectados por una intensa pestilencia y puede observarse cómo la lluvia mezclada con aguas fecales procedentes de la red de saneamiento rebosó por las tapas de las alcantarillas situadas por todo el perímetro de la costa, cerca de las estaciones de bombeo que impulsan la suciedad hacia la depuradora.
A consecuencia de esta falta de separación de pluviales y fecales, la costa ha quedado impregnada de toallitas, restos orgánicos e incluso ratas muertas, tal y como puede apreciarse en las imágenes facilitadas por socios y simpatizantes de Salvem sa Badia de Portmany. Dicho fenómeno es tan lamentable como habitual, dada la obsolescencia de la red de alcantarillado y la citada falta de separación de pluviales y fecales, que constituye una de las más importantes urgencias que afectan al medio ambiente, la salud y la imagen turística de la bahía, junto con la construcción de tanques de tormentas.
Asimismo, es esencial que tanto residentes como turistas tomen conciencia de la necesidad de no arrojar al inodoro ningún material distinto al papel higiénico, como por ejemplo toallitas sanitarias, ya que, además de provocar constantes atascos, acaban contaminando toda la costa, tal y como demuestran las imágenes recopiladas por los vecinos.
En las fotografías y vídeos también puede visualizarse una obra que se está realizando a la altura de es Caló d’en Serra, en cuya orilla volvió a producirse un importante episodio de contaminación, que obligó al Ayuntamiento de Sant Josep a cerrar la playa el pasado domingo.


