Esta semana ha comenzado el Programa de Voluntariado Ambiental Estim sa Badia, que impulsa la Asociación Salvem sa Badia de Portmany, en el que participarán más de 30 jóvenes a lo largo del verano, con el objetivo de realizar estudios relacionados con la biodiversidad, evitar fondeos sobre posidonia y participar en diversos talleres formativos, entre otras actividades.
Al igual que en la pasada edición, ‘Es Voluntaris de sa Badia’ estarán operativos durante seis semanas, del 22 de junio al 31 de julio, en horario de 15,30 a 19,30 horas, y cada grupo, compuesto por entre cinco y seis personas, permanecerá en el proyecto durante una semana, bajo la coordinación de la educadora ambiental de Guardianes de la Mar, Elisa Langley.
Durante la semana, ‘Es Voluntaris’, además de realizar controles de fondeo y documentar las incidencias que se vayan produciendo, realizarán muestreos de biodiversidad, adquirirán conocimientos sobre especies marinas, crearán contenido audiovisual educativo, aprenderán fotografía submarina, participarán en una acción educativa sobre las áreas protegidas, se iniciarán en seguridad marítima, distribuirán pegatinas con ejemplos de buenas prácticas en el mar y realizarán encuestas a los ocupantes de las embarcaciones sobre gestión de residuos, gestión de aguas grises, conocimiento de especies y áreas protegidas, entre otras actividades.
Cabe recordar que el año pasado ‘Es Voluntaris de sa Badia’ revisaron 172 embarcaciones y la mitad de ellas estaban fondeadas sobre posidonia. Las encuestas realizadas revelaron que la mitad de los participantes no tenían conocimientos sobre posidonia ni acerca de los espacios protegidos y que, además, menos del 60% de ellos conocía las distancias legales para el vaciado de aguas grises y negras.
También conviene subrayar que este proyecto de voluntariado se lleva a cabo mientras permanece activo el Servicio de Vigilancia de Posidonia del Govern (comenzó el 1 de junio). Sin embargo, la importante cantidad de embarcaciones mal fondeadas detectadas por los voluntarios durante el verano de 2025, a pesar de este esfuerzo por parte de la Administración, demuestra la necesidad de incrementar la prevención, los controles y las políticas disuasorias. Hoy por hoy, la protección específica que de forma práctica se realiza en defensa de la posidonia no está a la altura de su inmenso valor ecológico, reconocido por múltiples decretos y leyes de protección. Las personas que alquilan embarcaciones, asimismo, deben de estar claramente informadas sobre la posidonia y los espacios protegidos.
Para la puesta en marcha de este servicio de voluntariado, que es gratuito, Salvem sa Badia cuenta con diversos colaboradores, sin cuya participación no sería posible llevar adelante la actividad. En este sentido, hay que destacar la aportación realizada por el Club Nàutic Sant Antoni, que proporciona la embarcación con la que operan los voluntarios y material náutico, así como las instalaciones y el aula donde se imparte la formación teórica.
También contribuyen diversos establecimientos de la zona, que entregan productos o realizan importantes descuentos para la merienda diaria de los participantes. Entre ellos figuran el restaurante Es Nàutic, Aquarium de es Cap Blanc, Verduras Costa, tienda a granel Pachamama, Es Pollastre o El Pan de Lexa. El premio a los participantes, en forma de bautismo de buceo o jornada con atracciones acuáticas, lo proporcionan Arenal Diving y Take Off, mientras que el material didáctico lo aportan Observadores del Mar y las Reservas Naturales de es Vedrà, es Vedranell y los islotes de Poniente. Decathlon, asimismo, ha donado gorras.
Este año, el programa ‘Es Voluntaris de sa Badia’ está financiado en parte a través de una subvención del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, tramitado por la alianza de custodia marina ALAMAR, que agrupa entidades de protección ambiental de Balears y Canarias, entre ellas Salvem sa Badia de Portmany.
